Beltrán Haddad / No son políticos ¡Son ladrones!

0
60

–No puede sorprendernos o extrañarnos lo declarado por Julio Borges sobre actos de corrupción de sus excompañeros de Primero Justicia, relacionados con el robo de activos de Monómeros y el destino de dicha empresa; o lo que PJ delata en un comunicado sobre el despojo del oro en Londres para que no sea devuelto al Gobierno venezolano; así como el perjuicio a Citgo por colusión con la empresa Crystallex y la apropiación de los fondos de la Fundación Simón Bolívar de Citgo con las consecuencias de niños muertos que esperaban un trasplante; o la condonación de la deuda del Gobierno de Paraguay con Pdvsa y los demás robos de bienes públicos que hayan cometido en los parámetros de la farsa de un gobierno interino; repito, no puede sorprendernos o extrañarnos, porque ya no son políticos, ¡son ladrones!

Por supuesto, cuando Borges habló, respondió Voluntad Popular: “las decisiones vinculadas con activos fueron tomadas con la participación y acuerdo de todas las fracciones”. Esa confrontación pública en el intrincado camino de la oposición pone de manifiesto lo reprochable, lo que no se puede tolerar; pero, por desgracia, va a la sombra de la política. Es corrupción grave y desnaturaliza al sujeto político cuando coloca el interés privado por encima del interés público. En el “interés privado” está el sintagma. Ahora, mi pregunta es: ¿Qué piensa ese militante o simpatizante opositor honesto cuando observa que esos dirigentes y sus partidos -no el gobierno ni el chavismo- se acusan mutuamente del escandaloso robo de fondos públicos representados en empresas y activos de Venezuela en el exterior? ¿Se sentirán con ganas de votar por ellos y sus candidatos el 21 de noviembre?

Lo que está pasando en la oposición corrupta no tiene comparación con esas situaciones graduales que, con el paso de los años, han tenido las apropiaciones o robos de fondos públicos que históricamente comenzaron en aquella costumbre de mirar los dineros públicos como cosa baldía. Luego, dejaron pasar tanto ladrón y oficinas como Recadi, Cadivi y otras “instituciones” para expoliar al Estado, como cuando pasaron los “bonos de la exportación incentivada”; pero lo de hoy, donde despiertan las fuerzas instintivas de la corrupción y es la oposición la que preside el pillaje contra los dineros y bienes del Estado venezolano, es algo para coger palco de indignación y expresar nuestra condena sin rodeos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.