Por: Beltrán Vallejo

El país todo recibe el impacto de una noticia que nos hace recordar el evento histórico de un Manuel Antonio Noriega capturado en Panamá por fuerzas militares de EEUU, dentro del marco de una invasión con miles de muertos, y que derivó en la prisión de aquel dictador panameño durante muchos años, enjuiciado como narcotraficante.

Se trata de que Tareck El Aissame, el denominado vicepresidente del área económica, tras ser acusado como narcotraficante internacional, ha sido colocado en la lista de los prófugos más buscados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).

Por supuesto que este personaje no podrá salir de Venezuela, porque en cualquier aeropuerto puede ser capturado, a excepción que ronde, pero de manera peligrosa, entre los países aliados del régimen, como Rusia, China, Cuba, Irán y demás “bellezas”. No me caben dudas que hasta oferta de recompensas por Aissame circularán por ahí. Pienso hasta en una operación tipo captura relámpago por parte de un comando.

Entonces, ¿qué viene ahora? Esto es inédito para la historia de nuestro país, no tiene precedentes. Tal situación no puede dejar de ser un tema de estos días. La sociedad venezolana debe reflexionar esta realidad. Esto debe ser analizado por la dirigencia política y social responsable. Es más, prontamente esta noticia debe ser llevada para su discusión a la Asamblea Nacional; no puede pasar por debajo de la mesa.

No soy de los opositores que aplauden todo lo que venga de EEUU dentro del marco de la lucha que tienen los demócratas contra la tiranía de Maduro. Con preocupación, estoy claro que Venezuela es un campo de batalla en el desarrollo de una nueva “guerra fría”: somos un peón más del juego de ajedrez macabro entre grandes potencias. La situación de Venezuela se escapó de las manos de los venezolanos.

Lo otro que también hay que recordar, es que Venezuela se encuentra en otra lista, y es la de los veinte países que son principales productores y distribuidores de droga, acompañando a Colombia, Afganistán, México, Nicaragua, Panamá, Perú, El Salvador, Bolivia, entre otros.

Esta medida de los gringos, ¿qué puede causar en nosotros? En verdad, tengo mis temores; si sé que no causará indignación, menos estupor. En mí, hay una mezcla de sonrisita, y como dije, preocupación por la gravedad de gravedad del asunto.

¡Qué momentos tan funestos vive la nación! Venezuela quizás esté viviendo lo que sufrió Bolivia en manos de la denominada “dictadura de la cocaína”, un régimen militar tiránico, encabezado por el general Luis García Meza, más un famoso ministro del interior, también denominado el “ministro de la cocaína”, el General Luis Arce Gómez. Este régimen, con ramificaciones neonazis, conformó un sangriento narcoestado, hasta que finalmente estos capos terminarían extraditados y en calabozos norteamericanos. ¡Pero qué no le costó a los bolivianos liberarse de estos narcos!: ellos pasaron una larga temporada en un infierno represivo de centenares de desaparecidos, asesinados, miles de torturados y un sinnúmero de exilados.

¿Qué les toca a los venezolanos? Respondo que debemos tener conciencia de la magnitud del problema y del tamaño del monstruo de opresión y de delitos que enferma nuestro presente y afecta nuestro futuro como sociedad. Hay sectores políticos y sociales, incluso del campo opositor, que niegan la realidad de un narcoestado en esta Venezuela sufrida, y por eso tantas ñoñeras políticas y tanto discursito escapista que no quiere ver la realidad que está presente en las bases soterradas de la tiranía.

Se acercan momentos más duros para todos los venezolanos, aunque la bestia esté cercada.

Beltrán Vallejo

Vallejobelis3@gmail.com

Deja un comentario