Texto: Otilio Rodríguez

El afamado “Trompo de los Alimentos” que en 2007 se puso de moda en las escuelas y liceos del país, como parte de la política de emancipación cultural que redefinía una reagrupación básica y más balanceada de los alimentos a consumir para un mejor desarrollo y crecimiento de las niñas, niños y adolescentes, incluyendo los adultos; sufrió un significativo retroceso al punto que ya no es posible amarrar ni lanzar el trompo para hacerlo bailar en sincronía con la gravedad.

Este giro involutivo trajo consigo que dicho juguete tradicional cambiara de “Sereno a Carrandeco”, ya que hoy por hoy, a consecuencia de los altos costos de los alimentos, el 86% de los carupaneros pasaron de ser obesos o bien alimentados, ha potencialmente diabéticos y con aspecto de cadáver ambulante.

Justamente en 2007, el Instituto Nacional de Nutrición (INN) en ejercicio de sus competencias propuso reconquistar nuestra idiosincrasia y dieta ancestral con la aplicación del “Trompo de los Alimentos” que aún contiene cinco grandes grupos de alimentos y nutrientes ricos en grases, fibras, azucares y minerales que tristemente al cierre del último trimestre del 2018, es cubierto por un 14% de la población venezolana.  A continuación los grupos: 

1-Los cereales, granos, tubérculos y plátanos visitan nuestra mesa de forma esporádica y cuando el presupuesta alcanza, aún cuando representen un alto contenido de energía, vitaminas del complejo B, hierro y fibra. Actualmente su consumo semanal es un lujo. Para adquirir cuatro plátanos, 2 kilos de caraotas, y 3 kilos variados de tubérculos, debes invertir más de 16.000,00 bolívares.

2-Las hortalizas y frutas como el mango, piña, melón, patilla, guayaba, cambur, lechosa, naranja, parchita, tomate, lechuga, remolacha, zanahoria, pimentón, coliflor, repollo, berenjena y calabacín, son inaccesibles para el precario y paupérrimo presupuesto familiar de una pareja con sueldo mínimo y cesta tickets. Se necesitarían cinco Bonos de Bs. 18.000 durante un solo mes, si deseas adquirir con conciencia este grupo de alimentos perecederos y ricos en diversas proteínas, vitaminas y minerales.

3-Y si del tercer grupo es de hablar, olvídense…ya que será casi imposible conseguir y mucho menos comprar un kilo de queso de cualquier tipo; mucho menos un yogurt o leche líquida o en polvo. Mejor no continuamos, ya que más atrás en la lista encontramos al pollo, pescado, cerdo, mariscos y huevos. Sean sinceros. ¿Algunos de ustedes amigos lectores, compraron esta semana algunos de estos alimentos? No mientan por favor.

4-En el cuarto grupo de la lista aparecen las grasas y aceites vegetales. En el ápice derecho del Trompo se exhibe un litro de aceite comestible en Bs.5.200,00 y una serie de vegetales que por más efectivo que tengas en las manos, será bien difícil adquirirlo.

5-Y por ultimo y no menos importante se presenta el azúcar, la miel o en su defecto, el papelón. Al cierre de esta redacción el kilo de azúcar por Punto de Venta es de Bs.4.500,00 mil y la panela de papelón a Bs.2.500,00.

Partiendo de lo antes reseñado, es meritorio destacar que a falta de un consumo balanceado de alimentos, pareciera que nuestro lado humanistas también se encuentra “Carrandeco” y peligrosamente minado e invisibilizado por el egoísmo, codicia, avaricia y falta de sentido común.

Resulta que ante la falta de efectivo y galopante inflación, el lado humanista de la mayoría de los carupaneros quedó en el pasado. A propósito de la crisis económica y social que atraviesa Venezuela, muchos especialistas y periodistas dedicados al estudio del comportamiento social de los carupaneros de hoy, se han atrevido a definir la difícil coyuntura como “Canibalismo Social”, “Guerra de Pueblo Contra Pueblo”, e incluso, “Darwinismo Humano del Siglo XXI”.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.