Jueves, 18 de julio 2019- El documental Si yo muero primero desentraña la vida de uno de los cantantes más famosos de América Latina. El filme se estrenará en la cartelera venezolana este 19 de julio.

Julio Jaramillo es referencia de la música popular latinoamericana. Sus canciones son parte del cancionero no solo de las generaciones que se enamoraron con ellas, sino de aquellas que conocen su obra gracias a la tradición oral de los hogares en los que resonó su voz.

El 19 de julio llegará a las pantallas el documental Si yo muero primero, del periodista ecuatoriano Rodolfo Muñoz, quien se trazó una meta: homenajear la figura de este cantante a través de quienes fueron testigos de su corto pero trascendente paso por este mundo.

JARAMILLO

La voz de Jaramillo todavía suena en la radio, a pesar de los nuevos ritmos masificados entre la juventud. Su legado permanece vigente, junto a los grandes exponentes de la música de la región.

El filme viaja por algunos de los países en los que el cantante se convirtió en leyenda, con su voz que sirvió para el amor y el desamor. Ecuador, México, Colombia, Argentina y Venezuela son algunos de los lugares en los que el furor tuvo por nombre y apellido Julio Jaramillo, quien falleció tempranamente a los 42 años de edad.

“Alrededor de los grandes personajes de Latinoamérica suelen haber una serie de leyendas, imágenes distorsionadas de estas figuras notables. La de él había sido maltratada durante muchos años. Se le vinculó con una actitud díscola, alrededor de la diversión y la bebida, pero no se le valoró en su justa dimensión. Descubrir que había grabado casi 4.000 canciones nos llamó mucho la atención. Se había involucrado en muchos géneros musicales, incluso el rock ligero”, explica el director.

Ver Si yo muero primero es descubrir que Jaramillo no solo es un exponente del pasillo o del bolero, sino también del tango, los valses, polkas, cumbias, rancheras, porros e incluso joropos. Venezuela fue uno de los países en los que grabó decenas de canciones, como “Amanecer tuyero”.

Incluso le sirvió de inspiración para componer temas como “Caraqueñita”.

De hecho, el documental busca confirmar, como dicen algunos coleccionistas, si Jaramillo grabó en Caracas con músicos de la orquesta de Astor Piazzolla, una de las tantas leyendas que rodean al famoso cantante. Todo un misterio que sirve como uno de los hilos conductores de la trama.

La investigación comenzó en 2014, pero fue entre los años 2015 y 2016 cuando un hecho llamó la atención del realizador: la cantidad de fanáticos que va al cementerio de Guayaquil a rendir homenaje al músico.

“Acuden a cantar y a bailar. Hacen que el cementerio se desacralice. No hay llanto, sino alegría alrededor del ídolo”, cuenta.

El realizador parte de la idea del poco alcance que en su momento tuvo el intérprete en su natal Ecuador, especialmente en Guayaquil, donde nació. Para ello, se vale del testimonio de musicólogos, historiadores, coleccionistas y productores, quienes hablan de un país que en principio vio con desdén lo hecho por el cantante, y que incluso ahora, todavía no se adentra de lleno a la vasta obra de Jaramillo.

“Hay un propósito cultural e histórico. Es un objetivo que se ve nítidamente en la pantalla cuando el público descubre a un Julio Jaramillo mucho más completo, más humano y grande. El fue querido con pasión, especialmente fuera de su país natal”, subraya Muñoz.

En el documental hay testimonios de figuras como el musicólogo Mario Godoy, la cantante Fresia Saavedra, el productor musical Francisco Feraud, la historiadora Jenny Estrada, los productores fonográficos Evelio Alvarez y Antonio Segura, el locutor Ángel Méndez, el notable compositor venezolano Valentín Caruci o la cantante Judith Arboleda.

Si yo muero primero es una producción de Gallito Films y La Tina Films en conjunto con el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía y el Programa Ibermedia.

Con información de nota de prensa.

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