Tributo a los excombatientes del Carupanazo y muy especialmente al Capitán Molina

Vientos de rebeldía acariciaron las costas del litoral carupanero la madrugada del 04 de mayo de 1962, tras la insurrección cívico militar protagonizada por el Capitán de Corbeta Jesús Teodoro Molina Villegas, quien estaba a cargo del Batallón de Infantería acantonado en la guarnición militar del municipio Bermúdez. El manifiesto conspirativo denominado “El Carupanazo”, significó el inicio de una década caracterizada por movimientos subversivos en Venezuela

Entrevista realizada por Otilio Rodríguez (Mayo 2013)

Tras la victoria de la democracia el 23 de enero de 1958, la Junta Patriótica liderada por el periodista Fabricio Ojeda, logra derrocar el régimen del General Marcos Pérez Jiménez. Con la jornada electoral efectuada el 07 de diciembre de 1958, es elegido Presidente, Rómulo Betancourt, primer inquilino de Miraflores. Con la promesa de una reforma agraria y la promulgación de una nueva Constitución en 1961, sus seguidores le endilgarían a Betancourt, el calificativo de “Padre de la Democracia”. Paradójicamente, con el estreno del texto constitucional, la década de los 60´, simbolizaría una etapa convulsiva, caracterizada por movimientos cívicos y militares que pusieron en riesgo el incipiente sistema democrático, restablecido recientemente. El movimiento insurreccional acaecido el 04 de mayo de 1962, popularmente conocido como “El Carupanazo”, significó el primer intento de desestabilización política en Venezuela.

Si bien era cierto, que con la reconquista de la democracia, el 23 de enero de 1958, Venezuela había restituido una serie de derechos fundamentales, cercenados durante la dictadura, ¿Qué razones e ideales motivaron a civiles y militares, aventurarse por caminos conspirativos?

Retirado a los Cuarteles de Invierno

Jesús Teodoro Molina Villegas, Capitán de Corbeta que asumió la responsabilidad histórica de la acción cívico militar denominada “El Carupanazo”, compartió con Carupanizate.com, esas horas de desasosiego que marcaron esa madrugada agitada que según sus palabras textuales, buscaba “la recuperación plena de la democracia venezolana, traicionada por el Pacto de Fijo, sistema de gobierno que echo por la borda el espíritu del 23 de enero”. El capitán Molina, como popularmente lo conocen sus vecinos y amigos, afirma que no fue el actor intelectual o artífice del movimiento, ya que los oficiales que estaban llamados a la conspiración, no fueron a avisados a tiempo, por lo cual, quedo al frente del Movimiento de Recuperación Democrática, inspirado en aquel entonces por la Revolución Cubana.

Preparativos previos a El Carupanazo

Durante la Semana Santa de 1962, en su condición de Comandante de la Guarnición de Carúpano y representante del Batallón de Infantería Nro.3, hoy Antonio José de Sucre, Molina Villegas, viajó a Caracas a entrevistarse con su compadre y amigo, Simón Sáenz Mérida, Diputado. En dicho encuentro, ambos oficiales expresaron con sentimiento patriótico, consideraciones y detalles relacionados al movimiento. “Sáenz Mérida, que en paz descanse, se quejaba que los militares no tenían palabras, que eran unas gallinas y que tenían temor de plegarse al movimiento. Yo le respondí; tengo entendido que la parte central del país, se va a manifestar antes que la periferia, que estaba en condiciones de tomar a Carúpano en 10 minutos, con eso finalizó la conversación”, detalló Molina Villegas.

Posterior a este encuentro con su entrañable amigo Simón Mérida, el Capitán Molina, toma la decisión de dejar a su familia en Caracas, ante la proximidad de mayo. Quince días antes del 04 de mayo, el Presidente Rómulo Betancourt, envía a la ciudad de Carúpano al Contraalmirante, Ricardo Sosa Ríos, quien se entrevista con Molina Villegas, haciendo saber sobre planes subversivos gestados desde la Guarnición Militar.

Ante esta alarma generada por las palabras del Comandante Sosa Ríos, Molina Villegas, niega de forma categórica la presunta conspiración. “Los factores políticos aliados al Gobierno habían informado del movimiento rebelde, por otro lado, existía un resquebrajamiento entre el Partido Comunista de Venezuela y El Movimiento Independiente Revolucionario. Para ese entonces, hubo un falso análisis sobre la fortalezadel Gobierno de Betancourt, ya que las tropas leales socavaron la conspiración en apenas 48 horas”, asevera Molina Villegas.

Un dato curioso digno a resaltar en el contexto actual, tiene que ver con aquellos oficiales que no participaron en “El Carupanazo”, pero que si se atrevieron a revelarse el 02 de junio de ese mismo año, denominado “El Porteñazo”. El Capitán de Navío, Manuel Ponte Rodríguez, el Capitán de Corbeta, Víctor Hugo Morales y el Capitán de Fragata, Pedro Medina Silva, comandaron la sublevación cívico militar de la base naval de Puerto Cabello. Todos los nombres anteriores, fueron mencionados por Molina Villegas.

Detenido y puesto a la orden de las autoridades militares, víctima de un juicio tipo sumario, recorre varios centros penitenciarios, hasta su llegada al Cuartel “San Carlos”, donde comparte celdas con Fabricio Ojeda. Organiza su fuga y sin visa, se refugia en Francia por espacio de 10 días. Del país galo, viaja a Italia donde reside por espacio de tres años, retornando a Venezuela en la década de los 70´.

Lecciones de ayer, reflexiones de hoy

A 57 años de distancia, el líder del Movimiento rebelde, exterioriza en su lenguaje facial más que verbal, que sus ideales están más vigentes que nunca. “Siempre me he caracterizado por ser un hombre con profunda convicción democrática que asumió la responsabilidad de un acontecimiento pensado y planificado por otros, pero ejecutado por mí. En el ocaso de mi vida, ya que el 13 de mayo, estaría arribando a 98 años de vida, consideraba Molina Villegas que Venezuela, aun desconoce el sistema perfecto que tanto pregonaba el Libertador Simón Bolívar”, Difería un poco  sobre la estigmatización ideológica de un sector derechista y otro izquierdista. “Considero que la izquierda de hoy, se comporta muchas veces como derecha, y la derecha actúa en muchas ocasiones como de izquierda”, finaliza Molina Villegas.

 

 

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