Gustavo Ávila “El Monstruo” llegó a 81 años de vida

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Uno de los grandes de la rienda está de aniversario. Y se trata de Gustavo Ávila, que justamente el 14 de junio de 1939 nació en Caracas, hijo de doña Beatriz Avila.

Denominado por algunos como “El embajador del hipismo venezolano”, debido a sus dotes de relacionista y cordial trato humano. Esa sonrisa de victoria, que exhibió sobre Cañonero tras ganar el Derby de Kentucky en 1971 en Churchill Downs, y que le dio la vuelta al mundo en imágenes, al sorprender con el equino de Pedro Baptista, entrenado por Juan Arias.

La profesión de látigo la inició en 1954 en El Paraíso, contra grandes jinetes del Cono Sur, y el 18 de agosto tuvo la ocasión de montar a la yegua La Venus, que cuidaba Héctor Samuel Hernández. No tuvo suerte.

Solís, ejemplar con nombre de esquina caraqueña, le abrió las puertas del éxito. Fue el primer triunfo de muchas fotos, de todo tipo y características.

De jinete se hizo comisario en La Rinconada, tras su retiro. Conquistó el evento del Clásico del Caribe con Victoreado en 1966 en yunta con Domingo “El Pavo” Noguera Mora, tras marcar 1:56 en los 1.800 metros en el desparecido óvalo El Comandante de Puerto Rico.

5 años después, se coronó con Cañonero en 1971 en el Derby de Kentucky y el Preakness Stakes, para terminar en la 4° casilla en el Belmont Stakes, siendo “la mejor carrera” a juicio del campeón jinete.

Podemos recordar la estadística de 1957 con 84 triunfos, para quitarle el récord a Carlos Cruz por carreras ganadas en una temporada. En 1958, siguió con 90 fotos su huella.

Ya en La Rinconada, se anexó la estadística de 1959 con 73 conquistas y el memorable empate de 1967 con el desparecido Juan Eduardo “El Negro” Cruz a 105 victorias por lado.

Su última estadística se la llevó en 1973, con 94 fotos, cortando una racha a Ángel Francisco “El Diablo” Parra.

Su retiro oficial, aconteció en 1992 oficialmente, en un mundo en el cual nos confesó: “le tenía miedo a los caballos al comienzo”. Muchos pasajes, atrás quedó la rencilla de 1975 con Manuel Medina, la suspensión por 6 meses de 1958 por el escándalo con Montecristo, que luego se redujo a tres por amnistía.

Para muchos, Gustavo Ávila ha sido el ídolo más sólido en la historia del turf, siendo elevado al Hall de la Fama del Caribe, un atleta de excepción.

 

 

Liderendeportes.com

http://www.liderendeportes.com/noticias/hipismo/gustavo-avila-el-monstruo-llego-a-81-anos-de-vida/

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