Carúpano, 02 de agosto de 2019.- Muy a pesar de su tamaño y corpulencia Juan Enrique Romero, siempre mantuvo una conducta propia de los niños, bromeaba con sus amistades, les ponía apodos, y hacía cualquier travesura con la música que generalmente le solicitaban.

No se sabe de quién heredó la pasión por la musicalización, no obstante “el gordo Juan” comenzó amenizando fiestas todas las noches, valiéndose de las habilidades propias de un “DJ”, para poner a bailar y a gozar a quienes visitaban con frecuencia los dos centros nocturnos de mayor importancia en Carúpano “El Pozo” y “El Fortín”.

Tomando soda toda la noche     

Romero Jr, en una especia de autobiografía señaló en una oportunidad que él era menor de edad cuando se interesó por la colocación de música en las pistas, en ese sentido lo dejaban trabajar pero sin probar bebidas alcohólicas, “me la pasaba tomando soda y soda toda la noche”

De los centros nocturnos a Radio Vibración

En el ambiente de las discotecas carupaneras Juan Enrique cultivó amistades con personas vinculadas a las emisoras locales, entre ellos el locutor Oswaldo Rivas, quien canalizó su entrada a la estación radioeléctrica Vibración 1.470 AM, propiedad del radiodifusor Alido Hernández (+).

La radio de la época era muy dinámica había que buscar efectos o inventarlos, los sonidos adecuados para las noticias, los extras informativos, las carreras de caballos, los musicales o los programas de opinión. De toda esa parte se encargaba Juan Romero, y lo hacía muy bien.

También le tocó aprender un poco de la parte técnica para asistir a los locutores desde la unidad móvil, cuando se presentaban eventos o transmisiones de calles.

Juan Romero y Freddy Marcano, hicieron equipo durante un tiempo en las transmisiones remotas de Radio Vibración, además organizaban la pre-producción de los programas más importantes que se encontraban en la “parrilla” de la emisora.

Directo a la sala de musicalización

“El gordo” como le llamaban cariñosamente sus compañeros de trabajo se había convertido en un musicalizador empedernido. Tal es el caso que cuando se aproximaban campañas políticas, o eventos de promociones para las candidatas a reinas del carnaval, quince años, o matrimonios, casi todas las personas interesadas pasaban por donde estaba Juan Romero.

En Vibración lo ubicaron en la sala de musicalización y se sintió a gusto, más tarde pasó a los estudios de Solar 101.5 FM con iguales funciones, hasta que decidió retirarse por una nueva oferta que le habían hecho en Musical 94.1 FM.

Al llegar a Musical ya Juan Romero tenía su oficina de musicalización esperándolo para trabajar, además vivía muy cerca de la emisora y decía que por eso “siempre llegaba temprano ya que no pagaba carros”.

Se certifica como locutor

De tanto hacer grabaciones con los locutores para las presentaciones de programas, los preparativos de 15 años, las promociones de programas, presentaciones y despedidas, “el gordo” se motivó a convertirse en locutor profesional y por intermedio de una prestigiosa academia que se encargaba de dichos cursos se certificó.

Allí comienza su nueva etapa en la radio, dirigiendo programas de revistas musicales, sobre todo las versiones en inglés, el regeaton, las bachatas y las baladas, que tanto le gustaban.

Juan Enrique participó en infinidades de proyectos radiales, presentó artistas, hizo guiones, asesoró a empresarios de la radiodifusión, “el gordo” de movía muy bien en ese ambiente, además le gustaba el mundo de la musicalización, la biografía de los artistas, la tarea de los manager, entre otros.

Logró materializar una emisora digital

Rompiendo los esquemas de lo tradicional en el mundo de la radio, con la adversidad de vivir lejos de la capital del país, sin contar con las herramientas tecnológicas necesarias, Juan Romero Jr, como todo un emprendedor de postín, logró poner en funcionamiento una emisora digital para hacer sus propios programas.

Ahora no tenía límites, su voz armoniosa se dejaba escuchar en cualquier parte del globo terráqueo, felicitaba a los cumpleañeros, daba consejos, promovía concursos, seguía en lo suyo todas las noches desde Carúpano estado Sucre.

Cuando planificaba expandir su proyecto de radio online el popular Juan Enrique sufrió los terribles embates de una peligrosa enfermedad que lo llevó a su hospitalización.

El mundo de la radio en Carúpano se preocupó por la salud del apreciado locutor y musicalizador, desde las estaciones radiales amigas convocaron a la participación de los llamados Radio Maratones, con la finalidad de recaudar fondos y brindar una mano solidaria a este ilustre ciudadano.

Los esfuerzos de la gente de radio y del personal de salud que atendía a Romero, ya parecían desvanecerse, la población estaba en tensión, hasta que llegó la lamentable noticia “el gordo” perdió la batalla, muchas personas se negaban a creerlo, había fallecido Juan Enrique, que tristeza y que dolor tan grande para sus familiares y amigos.

Con la desaparición física de Juan Enrique Romero Jr, la ciudad de Carúpano había perdido a uno de sus mejores musicalizadores, a un “cuarto bate” de la comunicación radial.

Hoy en el CARUPANERO WEB traemos este homenaje al “gordo” Juan Romero, todo un caballero de la grabación, la música y la locución. QEPD.

Por: Pedro Ramírez / elcarupaneroweb@gmail.com

 

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