La espectacularización de las noticias ha farandulizado la situación política en Venezuela. A diario a través de las redes sociales se publican semanalmente más de una docena de noticias falsas e informaciones sin fuentes oficiales que una vez compartida como simple rumor se viralizan a la velocidad de un tsunami  

Texto: Otilio Rodríguez

En la coyuntura política y económica que atraviesa Venezuela, líderes y factores de ambos sectores políticos del país han sometido sistemáticamente al 86% de la población venezolana a unos altos y preocupantes niveles de estrés producidos a través de las redes sociales y medios de comunicación social que en su mayoría disocian psicóticamente a las usuarias y usuarios que a diario se exponen a la carga programática diseñada por las distintas líneas editoriales al servicio del oficialismo y la oposición. Dicha situación irregular de informar, educar y entretener ha causado una situación de angustia e incertidumbre colectiva propia de una nación en situación de conflicto, tan similar a cualquier república del Medio Oriente y Cuerno de África.

A diferencia de esas naciones severamente sometidas a particulares situaciones de emergencia, desastres naturales, conflictos armados, invasiones militares y crisis humanitarias, en Venezuela sucede una situación de Guerra de Cuarta Generación propiciada por las corporaciones mediáticas nacionales e internacionales que continuamente profundizan la Crisis Humanitaria del país.

Sin lanzar una sola bomba o proyectil, tal cual como lo ocurrido en Afganistán, Libia, Irak y Siria, el capítulo de espectacularización de las noticias y farandulización de la situación política, social y económica en Venezuela, es inusual y extraordinaria, digna de estudio por quienes se dedican a analizar con argumentos periodísticos la actuación de los medios mediante el sensacionalismo expresado en los titulares, sumarios, textos descontextualizados y fotografías visiblemente manipuladas por editores de imágenes.

A diario las personas se quejan de manera persistente experimentando varios síntomas que por lo general no tienen un origen físico evidente, sino más bien, de tipo conductual y actitudinal, manifiesto comúnmente en la mayoría de las mujeres, adolescentes y adultos no mayores de 30 años de edad, afectando negativamente el desempeño laboral, académico, familiar, e incluso personal.

En el peor de los casos, hay personas que actualmente experimentan patologías mas graves que pasan por la incapacidad e impotencia por no resolver algún problema económico originado por la escasez de alimentos, medicinas o artículo de higiene o aseo personal. Dicha carencia originada por la falta de producción o denominada “Guerra Económica”, trae consigo zozobra e histeria provocada por el odio inoculado a través de la teoría “Aguja Hipodérmica” y “Matrices de Opinión” alimentada por la teoría “Espiral del Silencio”, cuyo propósito fundamental es profundizar la polarización social en Venezuela y control de la socidad mediante la exposición u ocultamiento de informaciones que tienden a alterar el comportamiento de las personas, dividiéndolos en sectores (Chavistas y Escuálidos).

Síntomas recurrentes de los usuarios en la Venezuela conflictiva

De los síntomas diágnosticados por la psicriatía, cardiología y otras especializaciones se destacan: insuficiencia y latidos cardíacos irregulares, malestar al orinar, dolores en las articulaciones y extremidades como cabeza, espalda, brazos y piernas, además de problemas grastrointestinales, náuseas, vómitos y diarrea, así como aquellos síntomas relacionados a parálisis faciales, desequilibrio emocional, dificultad para deglutir o ingerir algún alimento, perdida de la voz, entre otras patologías.

Sistemáticamente los usuarios y usuarias son víctima de un bombardeo mediático incesante, cuya tortura psicológica es consecuencia muchas veces de la guerra desinformativa contentiva en la Agenda Setting planificada por quienes defienden la libertad de prensa en nombre de la libertad de expresión. La diferencia de una libertad con la otra reside en que la de Prensa es ejercida por los dueños y propietarios de los medios de comunicación social y la de Expresión es legítima de todos quienes demandan una información justa, objetiva e imparcial, una educación integral y formativa para las niñas, niños y adolescentes, además de un entretenimiento que promueva el desarrollo progresivo de los usuarios considerando sus aptitudes, capacidad mental y fisica, respeto a los derechos humanos, identidad cultural y amor por la Patria.

Somatización del lenguaje de la violencia

Los medios impresos y audiovisuales, en especial las redes sociales logran imponer a través del “Espiral del Silencio”,una opinión dominante condicionada por las líneas editoriales destinadas a producir mayor sensación de inseguridad, escasez de alimentos, especulación en los precios y llamados recurrentes a somatizar la violencia promovida por los líderes políticos.

Esta sensación de incertidumbre, zozobra, estrés e histeria individual hace que los ciudadanos de forma particular se irriten con facilidad al punto de estar siempre a la ofensiva, cuestionando los derechos de quienes no piensan o actúan igual, anulando o ridiculizando al adversario mediante la práctica de la xenofobia, discriminación social, racismo e incluso femicidio o machismo. Esta serie de anomalías propias de la Venezuela conflictiva, hace que la sociedad carezca de una óptima salud mental.

¿Qué se debe hacer para no somatizar la violencia promovida por los medios?

-Aquellos usuarios que se consideren violentos como consecuencia de la desinformación y bombardeo mediático, es importante que acudan a un especialista (psicólogo o psiquiatra) para recibir una terapia preventiva que logre decofidicar cognitivamente la disociación psicótica a través de la percepción de la realidad y valoración de las noticias sin espectacularización ni sensacionalismo.

-Las instituciones públicas y privadas, educativas y empresas donde existan ambientes laborales conflictivos y hostiles, deben planificar y realizar periódicamente dinámicas, charlas, foros y cátedras de re silencia destinadas a disolver los conflictos internos y manejar las emociones y actitudes individuales en función de conciliar los polos para una mejor convivencia laboral.

-Planificar entre semanas actividades recreativas, culturales y deportivas en armonía con el medio ambiente y compartir con familiares y amigos a propósito de apreciar y valorar las relaciones interpersonales con los demás.

-Evitar a toda costa la practica del rumor en tu acontecer diario, no sin antes confirmar tu mismo a través de una investigación e interpretación real y coherente, los hechos noticiosos que ofrecen las redes sociales y opinión dominante.

-No olvides sonreír y asumir con tolerancia las vicisitudes de la Venezuela conflictiva de hoy. Dicho mecanismo de defensa te permitirá afrontar con equilibro emocional y mental, cada una de las adversidades económicas, políticas y sociales.

-Una dieta informativa y balanceada de información que incluya menos visita en las redes sociales y mayor presencia en los medios de comunicación social sin matrimoniarse con una sola línea editorial. Si te casas con una solo fuente informativa correrás el riesgo de ser alienado por una sola postura ideológica que seguramente sesgará tu criterio cognitivo y percepción real de los hechos.

-Maneja la oratoria, la argumentación y la inteligencia interpersonal como herramientas persuasiva de quienes intercambian criterio contigo, a fin de evitar las extremidades verbales, diatribas y confrontaciones por diferencias ideológicas partidistas. El reconocimiento y respeto mutuo es primordial para el buen vivir comunicacional.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.